Se considra una práctica que equilibra el flujo energñético y promueve el bienestar emocional y espiritual. Se cree que las piedras pueden ayudar a liberar bloqueos energéticos, aliviar el estrés y restaurar la armonía. Además, se utiliza el calor de las piedras para estimular la circulación sanguínea y relajar los músculos.